La Terapia Neural es una manera de relacionarnos con la persona y con su enfermedad, y a su vez es también una manera de tratarla.
Cualquier fenómeno que deja una irritación en una fibra nerviosa puede perturbar su función reguladora y como consecuencia puede alterar los tejidos de su área de influencia.
La Terapia Neural pretende neutralizar estas irritaciones del tejido nervioso para que éste y la red a la que pertenece  encuentren un nuevo equilibrio y el organismo recupere sus mecanismos autocurativos.
Como consecuencia, puede mejorar la función y la inflamación de los tejidos, puede superar la infección, puede disminuir o desaparecer el dolor, puede apaciguar la ansiedad y serenar el ánimo.
Al ser una terapia reguladora cualquier persona es susceptible de ser tratada y mejorar con terapia neural. La terapia neural trata personas, no patologías.